Compartir información secreta con enlaces autodestructivos
¿Requieres enviarle a alguna información secreta, como por ejemplo una contraseña, a otra persona?
Enviar información confidencial por internet no es nada fácil. No existen muchas opciones seguras:
- E-mail: enviar un email es como enviar una postal. Es muy fácil de interceptar y de leer. En el mejor de los casos, solamente tu administrador o servicio de correo electrónico lo puede leer. En el peor, cualquiera lo puede leer.
En el caso de correo electrónico, la forma super segura de enviar información secreta es mediante GPG (o PGP). Altamente recomendable pero un poco complicado. (GPG ya será tema para otro artículo en este blog en el futuro.) - WhatsApp: Aunque dicen tener cifrado de extremo a extremo … yo no les creo1. De hecho hay muy poco que se le puede creer a cualquier servicio de la empresa Meta.
- Signal y Threema: ambos messengers sirven muy bien para enviar información confidencial. Cuentan con cifrado de extremo a extremo real y auditado, es decir, comprobable. ¿Pero qué hacer si tu contraparte no tiene ni Signal, ni Threema, ni PGP?
Enlaces autodestructivos
¿Suena a 007? ¿Más bien a Superagente 862 (Get Smart3)?
Pues sí, tienen algo en común con espías. :-)
Un enlace autodestructivo te muestra un mensaje una sola vez y después se autodestruye.
¿Cómo funciona?
- Visitas una página web que ofrece ese servicio y escribes tu secreto en un campo de mensajes, como en un formulario de contacto.
- Luego haces clic en “guardar”, el mensaje desaparece y aparece un enlace.
- Copias el enlace y se lo envías a la persona con la cual deseas compartir tu secreto.
- Ahora la persona que recibe el enlace, lo abre y puede leer tu secreto. Pero solamente lo puede leer una vez. Una vez cerrando la página se autodestruye el mensaje. El enlace se invalidad y no funciona ya más.

¿Y eso es seguro?
Lo respondo con un contundente sí/no.
No es seguro si el enlace cae en manos ajenas.
Sí es seguro si el enlace es utilizado por la persona correcta y no podrá ser leído ya más, aunque posteriormente cayera en manos ajenas.
(Y de hecho, si la persona te dice que ya no sirve el mensaje, por lo menos sabrás que cayó en manos equivocadas y podrás tomar medidas de seguridad apropiadas inmediatamente.)
Por ejemplo:
Quieres enviar una contraseña a tu amiga Sandra.
Creas un enlace autodestructivo que contiene tu contraseña.
Envías el enlace por correo electrónico a tu amiga Sandra.
Sandra abre el enlace y lee tu contraseña.
El mensaje se autodestruye.
Ahora resulta que más tarde tu maléfico archienemigo, desde su guarida ultrasecreta, hackea la cuenta de correo electrónico de Sandra y encuentra el correo con el enlace que lleva al mensaje con tu contraseña. Pone su mejor sonrisa maléfica, envidia de cualquier guasón, y hace clic en el enlace …
¡¡Bang!! ¡¡Pow!! [ingresa aquí tu efecto especial favorito de película de acción] … ¡no existe más ese mensaje!
Tu archienemigo queda frustrado pero más motivado que nunca a continuar con su plan de dominar al mundo … arggh, hahahahaha, jaujuajaujau, … [ingresa aquí tu risa maléfica favorita].
Pero lo va a tener que intentar sin tu contraseña.
OneTimeSecret
Existen diversos sitios web que ofrecen el servicio de enlaces autodestructivos. Personalmente te recomiendo el sito de:
Onetime Secret
¿Por qué lo recomiendo?
- Es de código abierto bajo la licencia MIT. Significa que quien quiera puede revisar el código de programación para cerciorarse de la seguridad o errores del código. No hay nada que esconder, no hay código escondido, no hay engaños.
- Está basado en Europa
- Si lo deseas, lo puedes instalar en tu propio servidor
- Los mensajes son cifrados antes de almacenarse
- Con feeling de agente secreto …
Y recuerda:
Mi nombre es: Schramm … Michael Schramm